Descubrí que estoy cambiando, y puedo decir que años anteriores sufrí el frío demasiado, pero ahora me apasiona, me gusta abrigarme, taparme, me relaja. Me ahoga estar en un lugar donde hace mucho calor. El otro día me paso (sin exagerar, es literal) que sentía que me desmayaba del calor que había en un lugar cerrado, tuve que ir al baño y refrescarme. Me encanta el frío, ese aire límpio y puro, donde uno se tiene que poner camperas (aunque odio tener mucha ropa encima y parecer un oso).
Me gusta saber que tengo que salir y hace frío, salgo contenta. Me encanta llegar a mi casa y saber que va a estar la estufa prendida. Me da ganas de dormir (lástima que no tengo tiempo).
Lo único que le pido al frío aunque sea, es que airee un poco las cabecitas de gente tan pelotuda que satura mi paciencia. Sí, lo habitual, los estúpidos de siempre que te hacen cuestionarte, cómo puede haber gente así en la vida, y para qué mierda fueron fecundados si lo único que pueden hacer es ser un estorbo para los demás.
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